Tratamiento en disfunciones renales, riesgos y consejos

En este artículo hablaremos del tratamiento en disfunciones renales moderadas, así como sus principales síntomas  y riesgos. No está de más recomendar la visita al médico ante cualquier anomalía provocada por el tratamiento o ante cualquier reacción no esperada.

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Recomendaciones durante el tratamiento en disfunciones renales

Las siguientes recomendaciones pueden ser utilizadas en aquellos pacientes con niveles de creatinina igual o superior a 2 mg/dl (176.8 uM) del valor basal.

1. Una hora ante de iniciar el estudio radiológico con contraste iodado, iniciar una infusión a razón de 20 ml/h de manitol al 20% con 200 mg de furosemida dentro del suero.

2. Continuar dicha infusión de forma ininterrumpida por un período de 6 horas después de finalizado el estudio

3. Solución hipotónica 4,5% de solución salina con solución glucosada al 5% más 30 meq/1 de potasio se usará para reponer las pérdidas urinarias.

Muchos clínicos recomiendan la utilización de contrastes no iónicos de osmolaridad baja en pacientes diabéticos con insuficiencia renal ya que reduce el riesgo de isquemia renal. En la actualidad no está justificado su uso dado el elevado coste.

Fármacos anti-inflamatorios no esteroldeos (FAINE)

Los efectos secundarios de los FAINE sobre el riñón están relacionados con cuadros de isquemia renal que frecuentemente coexisten en la diabetes. En determinadas situaciones como la cardiopatia congestiva, cirrosis, síndrome nefrótico o el uso de diuréticos, hay una elevación de la angiotensina II, catecolaminas y vasopresina.

Tanto la angiotensina II como la vasopresina estimulan la producción de las prostaglandinas vasodilatadoras (PGE2 y prostaciclina), compensando así su acción vasoconstrictora.

La administración de FAINE produce una inhibición selectiva de la síntesis de prostaglandinas y consecuentemente una respuesta vasoconstrictora no controlada causada por la angiotensina II, vasopresina y catecolaminas lo que conlleva una disminución del flujo plasmático renal y del filtrado glomerular. En aquellos pacientes edematosos o con enfermedad arterioesclerótica cardiovascular la situación se agrava considerablemente.

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