Esofagitis

Concepto de esofagitis.

Es un proceso inflamatorio del esófago.

Esofagitis aguda catarral.

Muchas infecciones como la gripe, el sarampión, la escarlatina, algunos procesos irritantes, como los sondajes para vaciar el estómago, si se prolongan durante demasiado tiempo, o bien las radiaciones (radium) que se aplican por motivos diversos, son las causas que producen este tipo de inflamaciones del esófago.

Clínicamente se caracteriza por dolores en la parte media de la caja torácica, detrás del esternón, y en la boca del estómago ; y, en otros casos, se percibe el dolor en la parte posterior, en la espalda, justo en la región entre ambas paletillas. Además se añade a estas dolencias la dificultad en el tragar, que es un síntoma muy típico (disfagia); y un aumento de la salivación.

El tratamiento consiste en actuar sobre la causa infecciosa y en administrar trocitos pequeños de hielo para tragarlos. La alimentación debe ser líquida o nula, según sea la intensidad de las molestias.
Esofagitis aguda cáustica.

La deglución de substancias cáusticas por motivo accidental o intento suicida (ácido sulfúrico, nítríco, lejía, etc.) produce unas lesiones más intensas con necrosis y hemorragias en el esófago. Éste se presenta congestionado, hinchado, con úlceras que al cabo de siete a diez días (según la intensidad, y concentración del cáustico) podrá ocasionar la perforación complicativa.

El cuadro clínico consiste en: dolor intensísimo en la parte posterior del esternón. Salivación importante. Aumento de la temperatura. Vómitos hemorrágicos, con restos alimenticios. Imposibilidad de tragar. Y colapso circulatorio periférico.

Si no sobrevienen las perforaciones hay otro peligro, que es la estrechez cicatrizal del conducto esofágico.
El tratamiento inmediato consistirá en la neutralización contra los ácidos. Se darán al enfermo soluciones de bicarbonato o de magnesia. Contra los álcalis se administrará agua con vinagre o jugo de limón. Deglución de pequeños trocitos de hielo. Suprimir la alimentación. Combatir el colapso periférico. Y administrar analgésicos.

El tratamiento tardío consiste en impedir la estrechez, comenzando el tratamiento en las primeras fases de ocurrida la ingestión del cáustico. Cuando la estrechez ya está formada se iniciarán dilataciones con bujías pesadas (especie de sondas rígidas que provocan dilatación por su propio peso). Al principio se comienza por pocos minutos al día, hasta llegar a media hora diaria al cabo de unos cuantos días. Se prosigue así hasta un total de unas seis u ocho semanas.

Esofagitis cronicas primarias.

Son debidas a irritaciones químicas, infecciosas, a anemias por falta de hierro, a trastornos circulatorios del tipo de la arterioesclerosis, o al reflujo exagerado de ácido clorhídrico, lo cual puede producir úlceras pépticas.
Los síntomas y el tratamiento son iguales a los del grupo que describiremos a continuación.

Esofagitis crónicas secundarias.

A menudo están originadas en dificultades al vaciamiento de los alimentos que transcurren por el esófago. De este modo sucede en el cáncer del orificio de entrada del estómago; en las estrecheces inflamatorias, cuando hay dilataciones diverticulares del esófago, etc. También en los casos de intoxicaciones profesionales provocadas por metales; o en las inflamaciones gástricas, que se generalizan al esófago.

El cuadro clínico de las esofagitis primarias y secundarias se basa en tres síntomas principales, que son: dolor quemante localizado en la parte posterior del esternón, que empeora al ingerir alimentos sólidos; eliminación de moco y sangre en forma de regurgitaciones o vómitos; y, por último, sensación quemante en la parte más baja del esternón.

Además de lo que hemos explicado, la radiografía permitirá advertir la dificultad al vaciado del esófago.

El tratamiento consistirá en corregir las causas que pueden haber producido las descritas inflamaciones; evitando las irritaciones ; separando al paciente del ambiente profesional, que pudo haber actuado como desencadenante. Se emplearán antiespasmódiccs, sedantes, vitamina A; y también se ha preconizado la administración de sustancias astrigentes en solución débil. Por ejemplo, nitrato de plata en forma de un goteo continuo lento que se deposita en la parte alta del esófago mediante una sonda, estando el paciente echado y haciéndole variar de posición.

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