Enfermedad de la tuberculosis del riñón

No vamos a insistir aquí en la descripción de las causas de la enfermedad tuberculosa por haberlo hecho en el post sobre la tuberculosis. Esta enfermedad del riñón es siempre secundaria.

Es decir, que se trata de un individuo que previamente ha sufrido un proceso tuberculoso en cualquier parte del organismo, a partir del cual, se eliminan gérmenes por vía sanguínea que llegan al riñón, dando lugar a una tuberculosis renal. Por consiguiente se trata de una enfermedad por eliminación de gérmenes.

Lesiones de la tuberculosis del riñón.

En las primeras fases o primer período la enfermedad suele afectar a un solo riñón, donde, en una parte cualquiera de su estructura, brota un pequeño foco de inflamación y caseificación (substancia comparada por su consistencia al queso).

En un segundo período el proceso de destrucción del tejido del riñón se extiende, perforándose en la pelvis renal, en cuyo caso la tuberculosis se transforma de cerrada en abierta, apareciendo, junto con las materias de destrucción del riñón, lobacilos en la orina. Como consecuencia, el proceso destructivo de caseificación produce cavernas en la substancia medular del riñón.

En un tercer período el riñón se transforma en un saco de paredes delgadas lleno de materia caseosa.

En un cuarto período pueden afectarse las vías urinarias inferiores, en especial la vejiga, y también aunque tardíamente (años más tarde) hay el peligro de afectarse el riñón del otro lado por vía ascendente.

Diagnostico de la tuberculosis del riñón.

Inicialmente el paciente suele presentar algunas molestias al orinar, ligera elevación de temperatura y repercusión sobre el estado general con los síntomas de impregnación tuberculosa que ya conocemos.

Llaman a veces la atención algunos trastornos a nivel de! riñón, como pequeñas molestias, pinchazos, a veces algún dolor agudo como de cólico nefrítico.

La orina muestra siempre presencia de glóbulos blancos del pus (leucocitos) y asimismo es frecuente la eliminación de sangre aunque en pequeña cantidad (hematuria). Un rasgo muy característico de la orina del tuberculoso renal es la ausencia de gérmenes.

No suele mostrarse con facilidad el bacilo tuberculoso pero tampoco se encuentran otros gérmenes y este dato es muy significativo especialmente si coexiste una orina purulenta. Para poner en evidencia la existencia del bacilo tuberculoso, el mejor procedimiento es inocular parte del sedimento de la orina, a un conejillo de Indias, con lo cual este animalito enfermará con los rasgos clínicos característicos de tuberculosos.

El examen radiográfico del riñón, mediante el empleo de substancias de contraste, advertirá alteraciones y destrucciones bastante características.

Tratamiento de la tuberculosis del riñón.

Sin duda hoy en día se ven muchos menos casos de tuberculosis renal dado que las formas iniciales de esta enfermedad son combatidas eficazmente con las drogas modernas.

En el caso de comienzo de tuberculosis renal podrá iniciarse un tratamiento intenso con estas drogas, pero si no se advierten resultados positivos y se observa la destrucción progresiva del órgano, será preciso recurrir a la extirpación operatoria del riñón enfermo, si mediante un examen funcional, bien realizado, se comprueba que el otro riñón está completamente sano.

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