Enfermedad de la acromegalia

Ésta es una enfermedad de la hipófisis. La hipófisis es una glándula de secreción interna, llamada también glándula pituitaria. Tiene el tamaño de una judía y peso aproximado de medio gramo, y se halla situada en la silla turca del hueso esfenoides, entroncándose por arriba por un pequeño tallo con el suelo del tercer ventrículo. Esta glándula consta de tres porciones: el lóbulo anterior, el lóbulo posterior y el lóbulo intermedio que une los dos anteriores.

La exaltación patológica de las funciones de la hipófisis anterior produce la acromegalia.

Diagnóstico de la acromegalia.

Ésta es una enfermedad curiosa y trascendente. Curiosa porque determina unas deformaciones tan marcadas de la cara y de los huesos que, en breve tiempo, transforma un individuo normal en un monstruo. Es trascendente por el hecho de que se trata de una afección ocasionada por un pequeño tumor de la hipófisis. Este tumor microscópico se debe a su vez al aumento, en número, de un tipo especial de células, que son las encargadas de producir la hormona del crecimiento (somatropa).

En tales individuos se advierte, como rasgo más característico, el aumento en el crecimiento de las partes extremas del cuerpo (acros: extremidad, y megalia: aumento). La nariz, los labios, las orejas y el mentón crecen de un modo grotesco. La mandíbula inferior sobresale marcadamente; las arcadas de las cejas en su porción ósea se hacen más prominentes, así como los pómulos.

La lengua y los labios se tornan gruesos y abultados.

De modo desproporcionado crecen las manos y los pies hasta el extremo de precisar progresivamente mayor dimensión de zapatos y guantes.

Suele incrementarse la cantidad de pelo por el cuerpo lo cual contribuye cada vez más a aumentar el aspecto monstruoso y repulsivo. Con frecuencia los enfermos padecen dolor de cabeza y vértigos, y en algunos casos experimentan alteraciones en la visión como consecuencia del aumento de tamaño del tumor hipofisario. Algunos son aquejados de debilidad mental con apagamiento psíquico, indiferencia y apatía.

Es frecuente que se acompañe esta enfermedad de un déficit en las funciones genitales: impotencia en el hombre, esterilidad o cese de las menstruaciones en la mujer.

Tratamiento de la acromegalia.

En algunos casos resulta eficaz la radioterapia de la hipófisis y en algunas circunstancias la operación quirúrgica ha conseguido buenos resultados.

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