El síndrome de Cushing

Se trata de un trastorno que se manifiesta por tendencia al virilismo, en las hembras, caracterizado principalmente por cese de las menstruaciones sexuales. Gran acumulación de grasa. Tendencia al aumento en la pilosidad. En los hombres puede determinar feminismo.

Esta afección se debe a una sobreactividad de la corteza suprarrenal, que puede ser primaria o bien secundaria, a variadas lesiones de otras glándulas endocrinas (especialmente las debidas a un tumor basófilo de la hipófisis).

Síntomas del síndrome de Cushing

En la mujer la enfermedad suele iniciarse alrededor de los veinte a veinticinco años y se traduce por cese de las menstruaciones, con lendancia a la inversión de los caracteres sexuales secundarios, es decir, atrofia de las mamas (aunque esto resulta difícil de demostrar, por la abundancia de grasas).

Puede haber hipertrofia del clitoris. Además muestran una tendencia a la obesidad: la grasa se acumula en la cara, en el cuello, en los muslos y caderas. Es característica además la gran cantidad de pelo que aparece en la cara y en el tronco, con distribución semejante a la del sexo masculino. La piel es seca y a veces pigmentada.

Suele haber descalcificación de los huesos con tendencia a las desviaciones vertebrales, en especial cifosis, que ocasiona una disminución de la talla.

La presión arterial resulta aumentada, pudiendo desarrollarse nefritis. También es frecuente la diabetes sacarina.

En el sexo masculino es más rara esta enfermedad. Existen casos que se manifiestan por rasgos feminoides, atrofia testicular e impotencia.

Tratamiento del síndrome de Cushing

Si se comprueba la presencia de tumor de la corteza suprarrenal es preciso recurrir a la extirpación.

En el caso de tumor de la glándula hipofisaria la radioterapia profunda es la medida terapéutica más eficaz, ya que la operación quirúrgica raramente está justificada.

Para tratar el exceso de pilosidad (hirsutismo) se podrá emplear la depilación electrolítica.

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