Colelitiasis

Concepto de colelitiasis (calculos de las vias biliares — litiasis biliar)

Llamamos colelitiasis a la formación de cálculos o concreciones (piedras) en las vías biliares y especialmente en la vesícula biliar.

Causas.

Es una enfermedad muy frecuente, sobre todo en mujeres de más de cuarenta años de edad.

El factor determinante de esta enfermedad parece ser una alteración química de la sangre, que puede ser de distintos orígenes:

  1. Alteraciones del metabolismo de la colesterina en relación con la alimentación: ello origina cálculos constituidos casi exclusivamente por colesterina. La relación de la alimentación con la producción de cálculos queda bien demostrada porque en los países cuya alimentación es pobre en grasas (japoneses) padecen muy poco de colelitiasis. Esta teoría queda confirmada teniendo en cuenta que en los períodos de escasez de carne (guerra europea) disminuyó mucho la frecuencia de esta afección.
  2. Alteraciones dependientes de procesos infectivos: la llegada de germenes, procedentes ya sea del intestino o de focos distantes, a través de la sangre, a las vías biliares, puede determinar una descomposición de la bilis, precipitándose la cal, que, con los pigmentos biliares, produce los cálculos biliares inflamatorios, especialmente constituidos por bilirrubinato de cal.

Como causas predisponentes tenemos todos los factores que contribuyen a lentificar la circulación de la bilis por las vías biliares. Por esto la vida sedentaria, el estreñimiento, el embarazo, serán factores que favorecerán el estancamiento de la bilis y la formación ulterior de cálculos. En este sentido no hay que descuidar la posibilidad de las disquinesias, que pueden provocar obstrucciones y dificultades al paso de la bilis.

Cuadro clinico.

Cuando el cálculo obstruye la vía biliar, ocasiona el ataque típico de «cólico hepático», que se produce preferentemente por la noche, con dolores intensísimos que el enfermo relaciona con su estómago, y cuyo dolor tiende a irradiarse hacia el hombro derecho y la paletilla del mismo lado. La temperatura, a menudo aumenta un poco, y el paciente presenta un estado que da la impresión de gravedad. Por lo general estos ataques duran menos de una hora, si bien hay casos en que se prolongan hasta varios días. Estos cólicos acostumbran desencadenarse bajo la influencia de causas ocasionales: transgresiones alimenticias, traumatismos en el abdomen, movimientos bruscos del cuerpo y hasta incluso una emoción intensa.

Cuando el cálculo obstruye la vía biliar principal (colédoco) se añade ictericia con sus síntomas acompañantes.

Como consecuencia frecuente de la obstrucción de la vía biliar, la vejiga de la hiel se inflama y a esto se añaden los síntomas característicos de colecistitis.

Complicaciones y reliquias.

  1. Infección supurada del contenido de la vesícula biliar (empiema).
  2. Reacción inflamatoria de las zonas vecinas a la vesícula de la hiel (pericolecistitis).
  3. Ruptura de la vejiga de la hiel con invasión peritoneal de su contenido infectado, pudiendo producir peritonitis difusa.
  4. Infección ascendente con peligro de aparición de abscesos en el hígado, los cuales en breve tiempo podrán originar una septicemia mortal.
  5. El estancamiento prolongado de la bilis en el hígado produce a veces la llamada cirrosis biliar por estasis.

Exploración.

Además de los métodos clínicos de exploración y a modo de información, diremos que el médico actualmente posee unos recursos muy eficaces. Nos limitaremos a enumerarlos. En primer lugar, recordemos que la exploración de las vías biliares se asociará siempre a la exploración del hígado, en atención a las íntimas relaciones anatómicas y funcionales que existen entre éste y aquéllas:

  1. Sondaje duodenal, que permite saber la intensidad y duración del vaciamiento de la vesícula tras la inyección de aceite o sulfato de magnesia.
  2. Exploración radiográfica con modernos contrastes, a base de yodo, ofrece en muchos casos imágenes claras de las vías biliares, y permite reconocer cálculos y dilataciones provocadas por obstáculos a la salida de la bilis.
  3. Exploración directa de las vías biliares previa una incisión abdominal y empleo de un endoscopio: ello dejará ver el color y características de la vesícula del hígado.
  4. Métodos de exploración operatorios: en el curso de una intervención quirúrgica de las vías biliares el cirujano suele recurrir a distintas pruebas para comprobar el funcionamiento de estas vías:
    • Radiomanometría biliar.
    • Colangiografía intraoperatoria.
    • Coledocoscopia.
  5. Técnicas modernas de diagnóstico funcional del hígado :
    • Pruebas de labialidad coloidal y electroforesis del suero.
    • Serofosfatasas alcalinas.
    • Análisis de las transaminasas.
    • Determinación, en la orina, de pigmentos biliares y diastasas.
    • Determinación de hierro y cobre en la sangre.
    • Determinación de los factores de la coagulación sanguínea.

Tratamiento de la colelitiasis.

En la fase aguda de cólico hepático, el médico echará mano de los analgésicos y espasmolíticos (buscapina, papaverina). Mientras tanto, podrá coadyuvar en el alivio del dolor mediante la aplicación de bolsas de agua caliente, en la región del hígado. También resultan eficaces las inyecciones de aminofilina y las inhalaciones de nitrito de amilo.

Si el enfermo acusa fiebre, será preciso administrarle antibióticos. Después de la crisis aguda se recomienda reposo en cama tres o cuatro días, prescribiendo una dieta, al principio muy restringida, para ir aumentando progresivamente la alimentación. Se regularizará la evacuación intestinal.

En la fase latente es necesario instaurar un régimen exento de grasas y colesterina. Prohibición de ingerir frutas ácidas y secas, salsas, chocolate, mantequilla, pastelería a base de nata, etc. Asimismo se prohibirán las bebidas alcohólicas y el café.

La intervención quirúrgica estará indicada cuando haya una complicación: perforación de vesícula, supuración o empiema de la misma, oclusión calculosa del colédoco, etcétera.
Constituyen indicaciones relativas de tratamiento quirúrgico la existencia de adherencias y la presencia de cólicos que van repitiéndose de un modo obstinado a pesar del tratamiento médico.

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