Cáncer de páncreas

Ésta es una glándula situada por debajo del estómago, entre el duodeno a su derecha y el bazo en su extremidad izquierda. Su función es doble: produce una secreción externa, el jugo pancreático, que colabora en la digestión, y una secreción interna, la insulina, que interviene en la regulación del azúcar sanguíneo.

El cáncer suele localizarse con preferencia en la porción más gruesa de la glándula, llamada cabeza. En muchos casos es un tumor primitivo, aunque alguna vez puede ser afectado el páncreas secundariamente a partir de un tumor de las vías biliares o del estómago.

Cuadro clínico

El diagnóstico precoz suele ser difícil, pues cuando aparecen los síntomas ya con unas características claras, la enfermedad está excesivamente avanzada. Uno de los síntomas más precoces es el dolor referido a la parte alta del abdomen o también en ocasiones suelen aquejar dolor en la espalda. Su intensidad es variable: a veces semeja los ataques de cólico biliar, si bien en otros casos es un dolor persistente, no muy intenso, pero que muestra de vez en cuando recrudescencias que dependen de la posición del individuo. Es bastante típico que el dolor de la espalda se irradie hacia la parte alta del vientre, siguiendo el costado izquierdo.

Otro síntoma muy orientador es la ictericia, que se manifiesta por el tinte amarillo de la conjuntiva primero y del resto del cuerpo después. La aparición de una ictericia sin dolores abdominales tiene una gran importancia para pensar en el cáncer de páncreas, pero suele suceder que al operar este enfermo se encuentra un tumor que no es extirpable. Esta ictericia se debe a que el cáncer de la cabeza del páncreas obstruye el paso de la bilis al intestino, es decir, comprime el conducto que lleva esta bilis (colédoco). Como consecuencia de esta obstrucción, además de la ictericia, la vejiga biliar se distiende y ello da lugar a un abultamiento que se manifiesta en la región hepática del vientre (signo de Courvoisier-Terrier).

En fases más avanzadas a estos dos síntomas, se añade la pérdida de peso, que es muy constante. Consiste en un gran enflaquecimiento, puesto que se trata de un tumor que repercute de un modo importante sobre todo el organismo. Acompañado de pérdida de apetito, trastornos digestivos: náuseas, vómitos y constipación.

Pronóstico del cáncer de páncreas.

Es una enfermedad difícil de pronosticar puesto que es de diagnóstico tardío y evolución rápida; y que, precozmente, produce localizaciones a distancia (metástasis) lo cual imposibilita la extirpación radical.

El enfermo raramente sobrevive más de un año y el tratamiento es exclusivamente quirúrgico en las fases iniciales. La extirpación de cánceres limitados puede dar una supervivencia de unos pocos años en un 15 % de los casos.

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