Ácido nicotínico para el tratamiento de la diabetes

La niacina (ácido nicotínico), administrada a dosis farmacológicas, baja los triglicéridos en suero por disminución de la concentración del VLDL y de la lipoproteína de densidad intermedia (IDL), el LDL-C disminuye escasamente y aumenta el HDL-C.

ácido nicotínico

Dosis de ácido nicotínico recomendadas en el tratamiento de dislipemia

Se desconoce el mecanismo de acción de cómo actúa la niacina sobre el metabolismo de las lipoproteínas, se especula que disminuye la síntesis hepática de VLDL y triglicéridos por una inhibición en la liberación de ácidos grasos a partir del tejido adiposo y aumento de la actividad de la lipoproteína lipasa.

Estas características versátiles hacen teóricamente a la niacina el medicamento ideal para el tratamiento de los pacientes diabéticos con dislipemia.

Desgraciadamente, la niacina presenta considerables efectos secundarios y requiere de la habilidad del médico como la motivación del paciente para que su empleo tenga éxito.

Uno de los efectos secundarios más común es el flushing cutáneo inducido por las prostaglandinas; este inconveniente se puede suavizar si al comienzo del tratamiento se administra una dosis baja acompañada de inhibidor de las prostaglandinas como es la aspirina, que la ingestión del medicamento se lleve a cabo durante las comidas y debe evitarse acompañar la toma del fármaco con bebidas calientes y alcohólicas.

No se producen trastornos gastrointestinales ni anomalías hepáticas, ya que estas complicaciones se presentan con preparados de liberación prolongada. En relación con la diabetes se puede producir una mayor dificultad en el control glucémico por aumento de la resistencia periférica a la insulina.

Además, puede agravar una hiperuricemia preexistente y desencadenar ataques de gota. El tratamiento con ácido nicotínico para el tratamiento de la diabetes puede ser de utilidad en ciertos pacientes diabéticos y su uso debe estar bajo vigilancia con monitorización de la glucemia y ácido úrico.

Se cree que la insulina favorece el riesgo de arterioesclerosis, por este motivo no se aconseja incrementar la dosis para controlar la hiperglucemia.

Deja un comentario